miércoles, 14 de septiembre de 2016

SIMBOLOS AUSPICIOSOS CHINOS...RIQUEZA Y FELICIDAD...

Los símbolos auspiciosos chinos, en forma de objetos, caracteres, diseños, figuras, papel recortado, animales, dibujos, divinidades, plantas, estampas o pareados, son una forma artística folclórica de mucho arraigo en el país y que data de miles de años. La necesidad por la supervivencia hizo que los hombres primitivos buscaran el apoyo de los buenos símbolos que les ayudaran a alejar los malos espíritus y las condiciones adversas.

Símbolos auspiciosos chinos
Figura de porcelana del Dios de la Riqueza
Los símbolos auspiciosos chinos son el producto de la cultura primitiva del hombre desarrollada a partir de la larga adaptación histórica del ser humano a la naturaleza. La necesidad por la supervivencia hizo que los hombres primitivos buscaran el apoyo de los buenos símbolos que les ayudaran a alejar los malos espíritus y las condiciones adversas. Son, pues, una combinación de la brujería –que expresa el deseo de poseer poderes mágicos- y del arte y la estética –que imitan los fenómenos celestiales y las características geográficas-.

Con la evolución y la perfección de estas técnicas se ha llegado a una variedad independiente de pintura tradicional que llama mucho la atención por su colorido y que son utilizadas en diferentes épocas del año dependiendo de la celebración que se vaya a realizar. Así, los símbolos auspiciosos chinos más utilizados  lo son durante la Fiesta de la Linterna Roja, el Festival del Dragón, la Fiesta del Medio Otoño o, más popular e importante, la Fiesta de la Primavera, cuando la gente suele decorar sus casas con estos tipos de dibujos y objetos para mostrar la aspiración a una vida feliz, longevidad, buena suerte, armonía familiar, paz y riqueza.
Por estampas de año nuevo se entiende las obras pintadas y pegadas en las puertas, fachadas e interiores de las viviendas chinas en vísperas del año nuevo con un gran contenido simbólico, auspicioso, cultural e histórico.
Símbolos auspiciosos chinos
Figura de porcelana del Dios de la Felicidad

Los dibujos de buen augurio en China datan de la dinastía Zhou (1050-256 a.C.) y posteriormente se popularizaron en todo el país, conservando hasta la fecha un papel indispensable en la vida cotidiana de los chinos. Las actividades de sacrificios y ofrendas que se realizaban a los dioses para conseguir buenas cosechas y éxitos en la guerra constituyeron su rico terreno de crecimiento. Posteriormente, el Budismo introdujo también algunos símbolos auspiciosos chinos que se usan todavía en la actualidad.
Sin embargo, el arte de las estampas de año nuevo nació durante la dinastía Song (960-1279) gracias a la prosperidad económica, al desarrollo de la tecnología artesanal y a la rica vida cultural de la época. Retrataban la vida mundana, la producción agrícola de los campesinos y la vida ordinaria de las zonas urbanas, dirigiendo la atención a los dioses civiles de la puerta, beldades, niños y otra temáticas nunca antes abordadas –como árboles, plantas, flores, animales, etc.-. La dinastía Ming (1368-1644) supuso la madurez de las estampas de buen augurio, mientras que su época de mayor uso y esplendor fue durante la dinastía Qing (1644-1911). Ahora todas ellas experimentan un resurgir muy importante y reflejan fielmente la auténtica cultura china que tanto sorprende en Occidente.
Símbolos auspiciosos chinos
Caracter de la “doble felicidad” en la puerta de unos recién casados

Doble felicidad

La palabra “doble felicidad”, usada principalmente en las bodas, tiene el sentido de la felicidad que llega dos veces —una por la novia y otra por el novio— y de buen agüero. Se simboliza repitiendo el caracter xǐ () y uniéndolo armoniosamente en el shuāngxǐ o doble felicidad (喜喜).
Símbolos auspiciosos chinos
El Dios de la Longevidad

Longevidad

La palabra “longevidad”, después de rematar y embellecer la parte superior de la palabra, se convierte en un dibujo simétrico, símbolo de la larga vida. En chino se dice chángshòu (长寿), es decir, larga vida, o simplemente shòu (寿), uno de los pocos caracteres chinos que se puede escribir de cien formas distintas. También el Dios de la Longevidad, representado por un anciano, simboliza una vida muy longeva, muestra una gran sonrisa y lleva siempre en la mano un melocotón —símbolo de la longevidad- y suele ir acompañado de uno o dos niños.
Símbolos auspiciosos chinos
Ruyi de jade amarillo

Ruyi

El rúyì (如意), objeto ornamental en forma de cetro, generalmente hecho de jade, simboliza la buena suerte expresada a través de la autoridad, el poder y el que las cosas vayan según lo deseado. Originalmente era un artículo de bambú que servía como rascador, aunque con el tiempo los chinos lo convirtieron en una representación de una nube –símbolo del emperador- y de un hongo ganoderma licidum (灵芝), que encarnaba el poder imperial. Así, era usado sobre todo por emperatrices, consortes viudas o miembros importantes de la corte, además de por el Buda de la Felicidad. Los chinos para desearse buen año, dicen: wànshì rúyì! (万事如意!), es decir: que todo te sea próspero y beneficioso según tus deseos.
Símbolos auspiciosos chinos
Figura decorativa en la calle del caracter “Fu” (Felicidad)

Felicidad

En la antigua China, felicidad, alto rango, riqueza, longevidad y virtud eran los llamados “Cinco Fu”, es decir, las cinco felicidades. En chino, felicidad, dicha, buena suerte, bienestar, etc. se dice (). La pronunciación de esta palabra es igual a la de murciélago ( o ), por lo que dicho animal se usa como símbolo de todo lo que la felicidad y la buena suerte representan. El diseño auspicioso se suele expresar por cuatro murciélagos rodeando el carácter . En las puertas de las casas se suele colocar un cartel con el caracter para expresar el deseo de que les llegue la felicidad, mientras que si una familia ya se siente lo suficientemente afortunada, coloca dicho carácter boca abajo para expresar que ya ha llegado (fú dào le 福到了). Al igual que el de la longevidad, este caracter también se puede escribir de cien formas distintas.

Cien nudos o nudo chino

El nudo chino (o zhōngguójié 中国结) simboliza el buen augurio, pues no tiene ni cabeza ni cola, ni principio ni fin, y suele servir como adorno durante la Fiesta de la Primavera. Esta palabra ha dado origen a su homófona jié () que define “fiesta, festividad, celebración”, mientras que jiē () significa “dar fruto, florecer, fuerte, robusto”. La forma de los nudos ha evolucionado desde los muy simples a los complicados, pero siempre personifican el florecimiento de la prosperidad y son de color rojo.
Símbolos auspiciosos chinos
Figuras de los Dioses de la Puerta

Dioses guardianes de la puerta

Estas figuras constituyen la temática abordada por excelencia en las estampas de año nuevo y los había tanto marciales como civiles. Por lo general, son dos figuras simétricas de dos generales de la dinastía Tang (618-907) —Qin Qiong y Yuchi Jingde— pegadas en ambas hojas de la puerta principal y de la secundaria. Su misión es la de alejar los males, las desgracias y traer la tranquilidad a la residencia. Entre los dioses capaces de doblegar a los malos espíritus, comerse los demonios, ahuyentar a los monstruos y acabar con las pesadillas y las calamidades nos encontramos al Juez Divino Lingbao (del Tesoro Mágico), a Shen Tu y Yu Lei —domeñaban demonios de las leyendas antiguas—, Randeng y Zhao Gongming —personajes de la novela Crónica del nombramiento de los dioses—, Guang Gong y Guan Sheng –ambos portando una cimitarra-, Zhao Yun, Dou Yu, Hehe, etc.

Pareados de buen augurio

Colocados también en las puertas principales de las viviendas, los pareados de Año Nuevo van en tiras rojas con versos de la buena suerte: “Tiempo favorable y tierra fértil”, “Riqueza y talento”, “Paz día sí, día también”, etc. Aunque antiguamente se hacían de troncos de bambú partidos por la mitad, desde la dinastía Song (960-1279) hasta la actualidad se confeccionan con papel. Escolares y eruditos imperiales solían colgar rollos de pareados de la buena suerte en la puerta del palacio del emperador, llegando a alcanzar su máxima popularidad y uso durante la dinastía Ming (1368-1644).
Símbolos auspiciosos chinos
Farolillos de la buena suerte

Además del uso de todos estos elementos de buen augurio a la vez que decorativos y festivos, se emplean muchos otros símbolos auspiciosos chinos para proporcionarles suerte, riqueza, salud y prosperidad familiar. Así cuentan con la ayuda de las divinidades folclóricas —Los Ocho Inmortales, Zhong Kui, La Estrella de la Felicidad, El Dios de la Riqueza, El Dios de la Cocina, etc.—, de niños y beldades —símbolo de la fertilidad—, Las Cuatro Mascotas —Qilin, el Ave Fénix, la Tortuga y el Dragón—, el Cordero Sagrado, la Peonía, el Ciervo, la Grulla, los Peces Dorados, etc

LOS RITUALES DE LA FIESTA DEL AÑO NUEVO CHINO...

Los rituales para empezar con buen pie el Año Nuevo chino se transmiten generación tras generación. Ordenar la casa, los platos concretos que se cocinan o los adornos de color rojo son algunas de las tradiciones que caracterizan la más importante festividad del país asiático. El 8 de Febrero de 2016 comienza el año 4714 según el calendario chino, y corresponde con el Año del Mono.

año nuevo chino
   
 
 
Justo cuando el invierno está a punto de terminar y un tiempo nuevo comienza a aflorar, se celebra en China la Fiesta de la Primavera (春节, Chūnjié) o el Año Nuevo chino según el calendario lunar, también llamado Guònián (过年). Cuenta la leyenda que había una bestia llamada Nián () que poseía un aspecto horripilante, feroz y cruel, y que vivía en las profundas aguas del mar. Tenía un cuerpo extraño, pues se asemejaba al de un toro, pero su cabeza era como la de un león. Cuando llegaba el invierno, ante la escasez de comida, salía de su escondite e invadía las aldeas para devorar el ganado, arrasando los cultivos de los habitantes e, incluso, se comía a algunos de ellos. Un día, Nian se asustó al entrar en una casa y ver una pieza de ropa roja que colgaba en la entrada de la casa, en la que había un brillante destello de luz, por lo que la bestia, asustada, salió corriendo y huyó. Los habitantes se dieron cuenta de que la mejor forma de ahuyentar a este monstruo era poniendo algo rojo en la entrada de las casas, con mucha luz o fuego y con ruidos estremecedores. Desde aquel momento, la gente pega tiras de papel rojo en las puertas de sus casas para ahuyentarlo durante la Fiesta de la Primavera, así como farolillos rojos, que se cuelgan por doquier. Otra de las tradiciones de este festival es la utilización de fuegos artificiales, para espantar a este diabólico monstruo.

año nuevo chino
Representación de Nian

Tradiciones y rituales

La celebración de esta festividad se mantiene en China desde hace miles de años. Cada año, cuando se acercan estas fechas, se produce uno de los movimientos migratorios más importantes del planeta puesto que toda la población china vuelve a casa con sus familias para celebrarlo. La fiesta no se limita a un solo día sino que se extiende con diversas actividades durante quince días. Al igual que en Occidente, todos los miembros de la familia se sentarán juntos a cenar el día de antes, para despedir al Año anterior, y dar la bienvenida al siguiente. Una de las costumbres más famosas en esta noche es el Shǒu Suì (守岁) que significa que, tras la última cena del año, los miembros de la familia permanecerán despiertos para dar la bienvenida al nuevo que comienza y se ahuyenta a Nián con fuegos artificiales.
año nuevo chino
Ante la inminente llegada del año deben seguirse una serie de rituales para empezar con buen pie el siguiente. Primero, se debe ‘eliminar toda la mala suerte’ del año anterior limpiando y ordenando la casa. Una vez limpia, comienzan a colocarse todos los adornos de color rojo con mensajes como “riqueza” y “buena suerte”. Otro de los rituales más importantes es la preparación de la comida, ya que se deben hacer una serie de platos concretos. Como símbolo de prosperidad y longevidad se sirven los largos fideos sin cortarlos. Para asegurar un buen comienzo del año siguiente y fin del mismo, se elabora un plato de pescado con la cabeza y cola intactas, como símbolo de buen inicio y final. También como signo de unidad familiar durante el resto del año se prepara un pollo entero. Además, por su color rojo, se apostará por la felicidad consumiendo langostinos. En el norte de China, se suelen comer jiaozi en Año Nuevo chino, ya que representan fortuna y prosperidad. Por una parte, estas peculiares empanadillas tienen la forma de los antiguos lingotes de oro en China y, por otra, la pronunciación de 交子 (jiāozi) se asemeja a la de 饺子 (jiǎozi), por lo que podría malentenderse y significar “despedir lo viejo para dejar entrar lo nuevo”. En el sur de China, se preparan unos pastelitos dulces de arroz glutinoso que se llaman niángāo (年糕), que se pronuncia como “cada año mejor (年高, nián gāo)”. Estos pastelitos, con más de 2.000 años de historia, se utilizaban en la antigüedad como ofrenda para los dioses y, actualmente, también sirven como obsequios para regalar a familiares y amigos.
año nuevo chino
Espectáculo con tambores en Beijing

Actividades para quince días festivos

El primer día se celebra la llegada del nuevo año. Comienza durante la medianoche con estrepitosos petardos y se visita a los familiares. El segundo día, también conocido como ‘comienzo del año’ (开年, kāi nián) se elevan ofrendas al dios de la fortuna para tener un buen año. El tercero es un día para quedarse en casa y reposar. El cuarto o ‘día de la cabra’ (羊日, Yáng rì) es cuando los dioses deben ser adorados, ya que la cabra también simboliza la buena suerte. El quinto es también conocido como el ‘Festival de Po Wu’ (破五), una celebración en la que también predomina la fortuna, por lo que es el momento de la reapertura del comercio. En el sexto día o Mǎ rì (马日) deben expulsarse los fantasmas de la pobreza. El séptimo es también conocido como el día de los hombres (人日, rén rì) en el cual se come en algunas zonas una sopa llamada qi bao geng (七宝羹). El octavo guarda relación con la agricultura, puesto que es el ‘aniversario del mijo’. Según una leyenda, si el día es claro, significará que el año será fructífero en sus cosechas, mientras que si sale nublado, querrá decir que la cosecha no será tan buena. El noveno día se celebra el cumpleaños del Emperador de Jade (玉帝, Yùdì), vuelven a resonar los fragorosos fuegos artificiales y se sacrifica un gallo. El décimo o el día ‘Shi Bu Dong’ (石不懂) es el aniversario del dios de piedra y se quemará incienso en las piedras en su honor. El undécimo se celebra el aclamado día del dragón y es también conocido como la Fiesta del Dragón (龙节, lóng jié). Aquí se pueden ver las diversas danzas de este animal acompañadas de elementos pirotécnicos. El duodécimo día comienzan los preparativos del Festival de las Linternas. El decimotercero es una jornada ‘de mal agüero’ en el norte de China, mientras que en el sur es un día festivo. El decimocuarto día deben terminarse las linternas o farolillos. Finalmente, el decimoquinto día se celebra el Yuan Xiao Jie (元宵节), Festival de las Linternas –o de los farolillos–, cuyo origen se remonta a la dinastía Han (202 a.C. – 220 d.C.).
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Celebraciones en el Templo Ditan en Beijing

Las diferentes tradiciones

Hasta los quince días posteriores al Año Nuevo chino, se pueden oír los estruendosos tambores resonando al son de las danzas del dragón en los pueblos del sur de China. Los redobles de los timbales suenan intercalados con los gongs y todo ello al ritmo de la danza del león y del dragón. Otra de las reconocidas tradiciones tiene lugar en Beijing con la feria Changdian (厂甸) en el distrito Xuanwu (宣武区). El nombre de Changdian proviene de una pequeña calle no muy concurrida durante el año pero que, durante la Fiesta de la Primavera, se transforma en un gran mercado y feria repleto de gente de todos los lugares. Esta feria tuvo su origen durante la dinastía Ming (1368-1644), llegando a su punto más álgido durante la dinastía Qing (1644-1912). Hoy en día es una de las atracciones que más llaman la atención a los turistas –llegando incluso a reunir allí a muchos lugareños–, puesto que durante esta feria se vende comida, juguetes, antigüedades, frutas de temporada, artículos de uso diario e, incluso, pinturas y obras de caligrafía.
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Árboles de mandarina en Guangzhou
Guangzhou, también conocida como “ciudad de las flores”, atrae a una gran multitud durante el Festival de Primavera, para admirar sus calles repletas de flores y puestos de venta. Una de las tradiciones más arraigadas en esta zona es la de regalar flores y plantas tres días antes del Año Nuevo chino. Cada una de ellas tiene un significado distinto y siempre se regalan con una intención concreta: por ejemplo las peonías se regalan como símbolo de prosperidad; los árboles de mandarina, que significan buena suerte y prosperidad, abogan por un matrimonio fructífero; o las lechugas que llevan implícito un significado de “generación de riqueza”. Estos mercados de flores y plantas pueden encontrarse en las famosas calles de Xihu (西湖路), Jiaoyu (教育路) o en la calle oeste Binjiang (滨江东路), entre otras.
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Celebraciones en el Templo Ditan en Beijing
En Shanghái, durante el decimoquinto día, en el Festival de los Farolillos (元宵节), se puede visitar el jardín Yuyuan (豫园) donde se cuelgan farolillos en los árboles y en las fachadas con mensajes de buena suerte y salud para los familiares. Estas linternas hechas a mano suelen tener la forma de animales, paisajes o dibujos animados, pues se cree que traerán consigo fortuna durante el resto del año. Esta festividad marca el final del invierno y, mientras dura, se pueden comer también las llamadas tangyuan o yuanzi, unas bolas dulces de masa hervida. Otro sitio interesante para disfrutar de la celebración de este festival es la antigua ciudad amurallada de Pingyao (平遥), en la provincia de Shanxi (山西).
año nuevo chino
La población china vuelve a casa para dar la bienvenida al año nuevo chino


LA FIESTA DEL MEDIO OTOÑO Y LOS PASTELILLOS DE LA LUNA...

La Fiesta del Medio Otoño reúne tradicionalmente a las familias chinas para contemplar la luna llena y comer unos famosos dulces redondos rellenos. Se celebra el decimoquinto día del octavo mes del calendario lunar.

Mercado de un templo durante la Fiesta del Medio Otoño.
Mercado de un templo durante la Fiesta del Medio Otoño.
La Fiesta del Medio Otoño se celebra el decimoquinto día del octavo mes del calendario lunar y debe su nombre a que cae precisamente a mediados de otoño, generalmente en el mes de septiembre del calendario gregoriano, que es cuando coincide con la luna llena. Los chinos conocen popularmente esta festividad como la “fiesta de la reunión”. Así, mientras admiran en familia la extraordinaria redondez de la luna, se cuentan anécdotas sobre sus andanzas mientras cenan y degustan los famosos dulces redondos llamados yuebing o pastelillos de luna, rellenos de pasta de judía roja de soja, semillas de loto con un huevo salado de pato –cuando se corta el pastel por la mitad aparece la figura redonda de la luna- o frutos secos. La redondez de la torta lunar representa la reunión familiar, es decir, la felicidad y la satisfacción completas.


En la antigüedad, para rogar buenas cosechas a las divinidades celestiales, los soberanos solían interpretar piezas musicales dedicadas a la luna cuando ésta estaba llena el octavo mes. En China existe un dicho popular que dice: al mediar el otoño es cuando más brilla la luna.
La costumbre de comer los pasteles de luna tiene una historia bastante larga y se remonta a la dinastía Zhou (1050-256 a.C.), con su origen en una ceremonia de ofrecimiento de sacrificios a la “reina de la noche”. También en el Período de Primavera y Otoño (770-403 a.C.) encontramos referencias acerca de las celebraciones en honor a la luna. La primera declaración de un Festival de la Luna surge de un edicto imperial durante la dinastía Tang (618-907). Sin embargo, no existe una indicación histórica precisa acerca de cuándo se inició la tradición de comer los pasteles de luna. Los gobernantes de la dinastía Yuan (1279-1368), para asegurar su dominio y evitar sublevaciones, impusieron la orden imperial de que cada diez familias usara un solo cuchillo en su vida cotidiana, consiguiendo de este modo que la gente no tuviera armas de metal. Estos mongoles, a quienes se les llamaba popularmente como los Dazi, perpetraban toda clase de maldades. Zhu Yuanzhang, líder del movimiento rebelde, y su consejero Liu Bowen, concibieron la idea de que todos los vecinos se regalaran mutuamente pastelillos de la luna en vísperas de la Fiesta del Medio Otoño. Dentro de cada una de las tortas pusieron una pequeña octavilla con las siguientes palabras: actuemos todos el decimoquinto día del octavo mes para matar a los Dazi y acabar con la dinastía Yuan. De esta manera los insurrectos incitaron a los vecinos al levantamiento popular. Tal como se había previsto, a la media noche y mientras los mongoles dormían tranquilamente acostumbrados al jolgorio de los chinos en ese festival, estos últimos se alzaron en armas contra el invasor foráneo, expulsándolo a su territorio natal más allá de los confines de la Gran Muralla. Posteriormente, Zhu Yuanzhang fundó la dinastía Ming (1368-1644). A partir de este momento, la práctica generalizada de obsequiar tortas entre el pueblo chino en vísperas de la fiesta se ha mantenido como una costumbre ya enraizada.
Celebrando la festividad en familia.
Celebrando la festividad en familia.

Para esta fiesta tan popular, los chinos han inventado muchas leyendas mitológicas. Una de las más conocidas es la que dice que en la luna vive una bella dama, esposa de Hou Yi, personaje mitológico que derribó con sus flechas nueve de los diez soles que existían en su tiempo y que perjudicaban los cultivos.
Para premiar su gran labor, la Reina de la Corte Celestial, le regaló una pócima capaz de hacerlo inmortal. Pero la bella dama, conocida con el nombre de Chang’e, lo probó a sus espaldas volando hasta la luna, donde se quedó para siempre.
Así, la bella dama pasó a ser la dueña del Palacio de Cristal de la Luna donde hay un conejo de color de jade y otros personajes mitológicos que la acompañan y que machacan hierbas medicinales todos los días.
Referido a esta leyenda, los populares versos del gran poeta Su Shi (1037-1101) dicen así: ojalá mi ser querido sano y salvo, comparta en este momento conmigo la luna plena, aunque nos separa una distancia de mil li.
Con el transcurso del tiempo se perfecciona y sofistica la elaboración de la torta de la luna. Así, para el relleno se usan ahora diversos ingredientes, tales como pipas, nueces, azúcar, cacao, chocolate, sésamo, queso, jamón, helado, etc. Lo que sí es bien cierto que se ha convertido en un regalo imprescindible entre los chinos cuando visitan a sus familiares y amigos o, incluso, en el trabajo.
Cocinando pasteles de la luna en familia.
Cocinando pasteles de la luna en familia.

Este dulce indispensable para la tradicional ocasión no es difícil de preparar; por lo general se hace de una masa de harina con aceite, agua y sal, se envuelve el relleno, se coloca en un molde y se cocina en el horno, aunque generalmente la gente lo compra en los supermercados envueltos en cajas con adornos y bellas pinturas chinas.
Una de las cosas más sorprendentes que tiene este pastel es la preparación del relleno, ya que cada región y provincia de China tiene sus propias costumbres y tradiciones culinarias para la receta. Además de sus sugestivos rellenos, también cuentan con un llamativo decorado en la tapa compuesto por algún auspicioso carácter chino, tales como felicidad, longevidad, armonía y otros buenos deseos, acompañados por lo general de imágenes florales, conejos u otros dibujos artísticos.

Variedades del Pastel de la Luna

Existen muchas más versiones del Pastel de la Luna, ya que cada provincia de China tiene su forma peculiar de prepararlos –la de Beijing, Suzhou, Cantón, Chaoshan, Ningbo o Yunnan- e, incluso, se elabora en el extranjero. Como hemos visto, en algunas regiones de China la cubierta del pastel es más suave, en otras es más quebradiza, y todas tienen distintas decoraciones, pero podemos decir que resulta casi imposible decidir con cuál quedarnos y cuál es más deliciosa. Por suerte, tenemos Pastel de la Luna para todos los gustos y paladares, eso sí, una sola vez al año.
Pastel de la luna de judía dulce / 豆沙月饼 / dousha yuebing
Pastel de la luna de judía dulce 豆沙月饼 / dousha yuebing
Varias pastas de judía son utilizadas como relleno habitual en los pastelillos de la luna, aunque el confeccionado con judía de haba de soja es la más común. Su relleno azucarado se conserva durante mucho más tiempo y con más facilidad.
Pastel de la luna de los cinco frutos secos / 五仁月饼 / wuren yuebing
Pastel de la luna de los cinco frutos secos 五仁月饼 / wuren yuebing
Su relleno consiste de una pasta de cacahuete, nueces, pipas de calabaza, almendras y sésamo aglutinados con jarabe de maltosa.
Pastel de la luna al estilo de Su / 苏式月饼 /  sushi yuebing
Pastel de la luna al estilo de Su 苏式月饼 sushi yuebing
Es una receta original de la región de Suhang (es decir, las ciudades de Suzhou y Hangzhou). Este pastel de la luna tiene una capa exterior muy suave y crujiente y es de color blanco con figuras de gran belleza que la decoran.
Pastel de la luna de semilla de loto/ 莲蓉月饼 / lianrong yuebing
Pastel de la luna de semilla de loto/ 莲蓉月饼 / lianrong yuebing
Esta deliciosa receta es más utilizada en provincias como Cantón y Hong Kong. Es sabido que la crema de semillas de loto tiene un aroma y un sabor muy exquisito y agradable, y además en esta receta el relleno se complementa con uno o dos huevos de pato salados dentro. Esta receta es una de las más elegidas por el pueblo chino.
Pastel de la luna de hielo / 冰皮月饼 /  bingpi yuebing
Pastel de la luna de hielo / 冰皮月饼 bingpi yuebing
Esta es una especialidad de Hong Kong, y a pesar de que se llama así, en sus ingredientes no tiene hielo, sino que su apariencia es muy blanca y con una textura muy similar al hielo.
Pastel de la luna salado con carne de vaca / 牛肉月饼 /  niurou yuebing
Pastel de la luna salado con carne de vaca / 牛肉月饼 niurou yuebing
Rellena de carne vacuna y salsa de soja.


viernes, 2 de septiembre de 2016

QIXI..FESTIVAL DE LOS ENAMORADOS EN CHINA...

Qixi festival 七夕节, día de los enamorados en China
EL MITO
Como comentaba, este festival se originó a partir de la leyenda de dos amantes, Zhinü 织女, la tejedora que provenía de dioses, y Niulang 牛郎, el vaquero que era un simple pastor. Este famoso mito se remonta hace más de 2.600 años y trata sobre el romance entre estos dos jóvenes, que se casaron y tuvieron dos hijos, pero fue mal visto por la madre de Zhinü, Wangmu, la reina del cielo. Al descubrir el matrimonio de su hija con un mortal, Wangmu lo tomó como una ofensa y los castigó desterrándolos a los lados opuestos del Río de la Plata. Zhinü permaneció para siempre a un lado del río, tejiendo tristemente su telar, mientras Niulang la veía desde lejos, cuidando de sus dos hijos.
Finalmente, gracias a la bondad de las urracas (en algunas versiones la reina se compadeció), una vez al año, justamente en el séptimo día del séptimo mes lunar, estas aves vuelan en bandada formando un puente para que los amantes puedan reunirse.